I Premio de Investigación Histórica Fernando Alcalá

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Desde la asociación Marbella Activa  lanzamos la convocatoria del I Premio de Investigación Histórica Fernando Alcalá, una denominación que no es casualidad sino un homenaje a uno de los grandes investigadores de nuestra historia y que fue Cronista Oficial de la Ciudad de Marbella.

Un premio que tiene como objeto apoyar la investigación innovadora y original sobre historia del término municipal de Marbella, premiando los trabajos de mayor mérito realizados por investigadores que destaquen especialmente, tanto por su rigor metodológico como por su originalidad en las aportaciones realizadas.

Los trabajos versarán sobre cualquier tema relacionado con la investigación histórica del término municipal de Marbella: patrimonio histórico, arqueológico, artístico, etnográfico y turístico de Marbella. 

Este premio cuenta con la coordinación del historiador y Doctor en Historia del Arte, Francisco Javier Moreno Fernández que será el encargado de constituir un jurado formado por historiadores de reconocida trayectoria y especialistas en las diferentes temáticas y/o periodos históricos de las obras presentadas. De igual manera el premio cuenta con la inestimable colaboración de la Investigadora, profesora de la UMA y Doctora, Lucía Prieto.
 
El plazo de admisión de los trabajos se abre el 15 de noviembre de 2017 y se cierra el 30 de abril de 2018.  El fallo del jurado se hará público el 1 de septiembre de 2018, momento desde el cual se abrirá la campaña de micromecenazgo por el plazo de un mes. El acto de entrega del premio tendrá lugar en octubre de 2018
 

El premio consistiría en la dotación económica de 300 euros en metálico aportado por la asociación Marbella Activa y la publicación de la obra ganadora con una edición prevista de 500 ejemplares y un diploma acreditativo para la persona o candidatura ganadora.

 
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Las Estaciones y los Días: El Tostón

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Las Estaciones y los Días: El Tostón

El castañero utiliza su radio a pilas como altavoz del mundo, como una llamada profética de un tiempo de cambio profundo en el que la naturaleza se recoge y se repliega sobre sí misma para soportar la crudeza del invierno. Y en este recogimiento, el ser humano salpica de actividades paganas y ancestrales el tránsito. Y se despide de sus congéneres con un abrazo de solaz festivo.

En el punteo de la memoria, uno recuerda la llegada del castañero como el punto final definitivo a los veranillos, a los veroños, y la preparación de un tiempo más frío, más recogido, más solitario y aislado. Pero también la arribada de nuevos perfumes, de nuevos colores, de nuevos sabores. Y la castaña como punto de inflexión en todo este cambio.

Porque el perfume, humo saturado de blancos, que puebla las esquinas de las ciudades en este tiempo, es el hilo conductor que nos lleva al importado e imbatible Halloween, al Día de los Difuntos y, en diversos puntos de la provincia de Málaga, al Tostón.

Una fiesta singular que en la serranía de Ronda, tremendas laderas, umbríos valles, se tiñe de cobrizos y de naranjas y de ocres en un espectacular manto y cobra una intensidad especial. Una fiesta, esta del Tostón, que se celebra con castañas asadas y aguardiente como ingredientes principales, en una remembranza antigua de última recogida, de recolecta de los excedentes de la cosecha, de celebración por el trabajo realizado. Y que se traslada a otros lugares como la Sierra de las Nieves y localidades como Ojén, con su Tostón Popular, Fiesta de Singularidad Turística Provincial, o Marbella, que aún conserva la tradición del Tostón entre su agitada vida turística.

Un buen día, 1 de noviembre, para acudir al campo, prender una candela en los espacios habilitados, echarse al coleto un par de vasos de aguardiente y esperar el asado de la castaña en esas fraguas culinarias de ollas agujereadas en su fondo y el carbón ardiente que las tuesta con caricia hasta curtir su exterior y mantener su corazón al punto.

Esa espera se ha acompañado en la fiesta del Tostón de otros avíos como pasas en aguardiente, tocino asado, chorizos a la lumbre y todos aquellos preparados tradicionales que espantan los fantasmas de los difuntos y calientan el alma de los vivos.

Es una jornada, además de contacto con la naturaleza, de posar las manos sobre la tierra fría y sentir el poder telúrico que emana de ella, de reconciliarnos con los espacios verdes que tenemos a nuestro alrededor, de mostrar respeto a los ciclos de la vida en los que una parte se destruye o ausenta para hibernar y despertar después con nuevos bríos en la primavera.

Y si se hace con amigos y amigas, mejor. El calor humano, trascendental en estos tientos, razón de existir en tantas ocasiones.

Y es importante que en el frenesí de la fiesta de Halloween que todo la ha fagotizado, que todo lo ha engullido, que todo lo ha devorado, guardemos el 1 de noviembre para recoger la tradición de nuestros ancestros, llevarse un puñado de castañas en la faltriquera y festejar con la naturaleza la llegada definitiva del otoño de la mano del tostón.

El castañero utiliza su radio a pilas como altavoz del mundo, y yo celebro su llegada como una llamada profética.

Artículo publicado en Ievenn.com por nuestro socio, periodista y poeta Israel Olivera

Un museo para la ciudad

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Un deseo, un sueño…¿para cuándo una realidad?

Llevaba ya tanto tiempo imaginándolo que me parecía mentira que por fin se fuera a inaugurar; pero allí estaba. Al acercarme, no pude dejar de sentir el legítimo orgullo de pertenecer a uno de los colectivos que lo había hecho posible.

Alrededor del faro todo era bullicio y expectación: conocíamos el proyecto, pero nos inquietaba saber cómo se había llevado a cabo. Me encontré con representantes de todos los colectivos que habían aportado su granito de arena para que, ahora, nuestro Patrimonio pudiese ser más conocido, más valorado, más difundido. Allí estaban también, como no, todos los grandes, esos a los que debemos todo lo que investigan y todo lo que comparten con nosotros a través de sus libros y de sus imágenes. Allí pude ver a Ana María Mata, a Javier Lima, a Dolores Navarro, a Lucía Prieto, a Andrés García, a Viejo Pérez, a Francisco Javier Moreno, a Escolástico Martín…Y también a nuestros políticos con su alcalde, José Bernal, al frente de su segunda legislatura, a quienes hay que agradecer las gestiones que liberaron el espacio del Faro para convertirlo en el Museo Fernando Alcalá de la ciudad de Marbella. Y, como no, nuestra querida RTV Marbella grabando para la posteridad aquel momento.

En el pequeño hall de entrada un grupo de estudiantes voluntarios se afanaban por darnos la bienvenida, entregarnos el folleto del recorrido y urgirnos para que nos dirigiésemos al salón de actos porque la inauguración iba a dar comienzo.

El salón de actos no era grande y aquel día estaba abarrotado. Calculé unas 100 personas deseosas de no perderse nada de aquel momento y bastante gente en los pasillos laterales por falta de espacio. En la mesa presidencial estaba la Consejera de Educación de la Junta, el concejal de Cultura, el alcalde y el director del Museo.

Todos hablaron de la importancia de salvaguardar ese  conjunto de bienes y elementos materiales, inmateriales y naturales que nos ayudan a entender nuestra cultura y a mantener la cohesión social. Comentaron que el Patrimonio es algo vivo, que ha ido fraguándose con el paso del tiempo pero que seguimos construyendo día a día y que hace posible la permanencia de una diversidad cultural que nos enriquece. Insistieron en que  nos muestra la pervivencia del pasado, nos otorga identidad y una herencia cultural compartida, nos muestra unos valores que han ido permaneciendo en la memoria y en el tiempo y establece vínculos entre personas y comunidades.

El director del nuevo Museo de la ciudad puso especial énfasis en que aquel pretendía ser un Museo vivo, con actividades continuas para todos los grupos de edad, como debía ser lo propio de una ciudad educadora como Marbella. Prometió hacer un esfuerzo especial para que allí confluyeran las personas mayores, cargadas de recuerdos y de saberes, con nuestros escolares haciendo un trabajo conjunto en talleres tradicionales; prometió que allí tendrían un lugar especial para exponer todos los marbelleros y todos los colectivos que trabajasen sobre nuestro Patrimonio y que pretendía hacer de nuestro Museo un centro de investigación y difusión de nuestros valores patrimoniales. Nos recordó, asimismo, que la responsabilidad sobre el patrimonio recae no sólo en la administración sino, sobre todo, en todos los ciudadanos individual y colectivamente considerados.

Al finalizar el acto, se nos dividió en grupos de diez personas para hacer el recorrido del Museo. Al frente de cada grupo se puso uno de los estudiantes voluntarios de la entrada. Eran alumnos de Bachillerato que se habían convertido en auténticos guías. Se les notaba un poco nerviosos; pero, según avanzaban por el Museo, fueron sintiéndose más y más seguros y nos hicieron disfrutar del recorrido.

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Conferencia sobre los Dólmenes de Antequera

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Este próximo miércoles 25 de octubre en el Cortijo Miraflores organizamos la conferencia CONJUNTO ARQUEOLÓGICO DÓLMENES DE ANTEQUERA: UN LARGO RECORRIDO PARA CONVERTIRSE EN PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD a cargo de Bartolomé Ruiz, Director del Conjunto Arqueológico y máximo responsable del éxito de su declaración como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

El 15 de julio de 2016, en la 40ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial celebrado en la ciudad de Estambul, el Sitio de los Dólmenes de Antequera fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, con número de referencia 1501. Un largo recorrido con el que este organismo internacional reconocía el valor universal excepcional del Sitio de de los Dólmenes de Antequera integrado por tres monumentos culturales (Dolmen de Menga, Dolmen de Viera y Tholos de El Romeral)​ y dos monumentos naturales (La Peña de los Enamorados y El Torcal)​. 

En dicha conferencia se hablará del recorrido de la candidatura y de este importante patrimonio megalítico con 6.000 años de antigüedad y reflejo de una etapa de la historia de la humanidad en la que se construyeron los primeros monumentos ceremoniales de la Europa occidental, según las dos grandes tradiciones constructivas del megalitismo.

Esta conferencia se enmarca dentro de la programación del proyecto del espeto de sardinas para convertirlo en patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

Presentarán el acto Javier Soto y Javier Lima.

Cortijo Miraflores. 19:30 horas.

Marbella: de cultura y políticas culturales

La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) aprobó en 2014 un documento sobre Gestión Municipal del Patrimonio Histórico-Cultural. Su principal fundamento son las recomendaciones para el desarrollo de planes municipales de gestión del Patrimonio, elementos “irrepetibles” de carácter material: yacimientos, edificios, restos… sujetos al peligro de degeneración o pérdida. Los programas, inspirados en el marco de los proyectos exigidos por la UNESCO se sustentan en varios ejes confluyentes: diagnóstico, proyectos de conservación, perspectivas de uso y viabilidad económica.

Hasta la experiencia más reciente del laissez faire la acción cultural municipal ha sido heredera del modelo dirigista implantado en 1979 por los ayuntamientos socialistas, basado en el convencimiento de que las acción cultural –en la que el Teatro ocupaba una posición destacada— debía ser subvencionada y pilotada por los poderes públicos apoyados por intelectuales y artistas de prestigio. En Marbella, la mimesis se manifestó, en la importancia que alcanzó la actividad teatral y una oferta amplia de actividades literarias y musicales. Durante el gilismo, la Delegación de Cultura, se abrió a la colaboración con la Fundación José Banús y con el Museo del Grabado vertebró la oferta en torno al elitista mundo del arte. La creación, en la periferia, del Teatro Municipal fue un desagravio por la salvaje destrucción de la Sala de Usos Múltiples; la rehabilitación del Cortijo de Miraflores justificó la desaparición del patrimonio industrial de El Ángel y ocultó que el Trapiche del Prado era una cuadra. Sin que, por cierto, en aquellos años en los que se urbanizó el terreno colindante, nadie reclamara su conversión en residencia de mayores. La Delegación de Cultura dirigida, durante la Comisión Gestora, por Francisco Javier Moreno, historiador del arte, impulsó acciones encaminadas a paliar el expolio y los daños patrimoniales. Pero fue la creación del Archivo Histórico Municipal, instalado en el Cortijo, lo que abrió nuevas perspectivas para la investigación histórica al dotarlo de instalaciones y medios para su consulta. Esta nueva infraestructura cobró significado con la celebración de jornadas realizadas conjuntamente con las instituciones con responsabilidad en la gestión y divulgación del conocimiento histórico: el Archivo Histórico Provincial, el Centro de Profesores, la Asociación Cilniana y la Universidad de Málaga. Durante la primera legislatura del Partido Popular, Carmen Díaz, mantuvo un cierto compromiso con la Historia Local, y sobre todo, en función de la actuación en la Villa de Río Verde, con el patrimonio arqueológico.

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Nuestro Alrededor

20160603_114003En Marbella, la volatilidad de la población afecta en el conocimiento del pasado. La mayoría de los niños y de las niñas desconocen lugares emblemáticos de la ciudad y personas destacadas en el pasado remoto y reciente de su historia.

Hace escasamente tres meses, la Asociación Marbella Activa hizo públicos los resultados de una encuesta realizada a 435 alumnos de 18 centros de Primaria y Secundaria de Marbella y San Pedro. Eran desalentadores. La mayoría de los niños y de las niñas desconocían lugares emblemáticos de la ciudad y personas destacadas en el pasado remoto y reciente de su historia. Si esta misma encuesta se hiciera en Sitges, Frías, Arrankudiaga, Lozoya de Buitrago o Estepa, el resultado que arrojaría intuyo sería similar, por tanto no creo que sea un problema solo de Marbella, sino un desafecto global.

Los factores de esta falta de conocimiento del entorno más cercano siempre son múltiples, no se puede achacar solo al sistema educativo o solo a las instituciones o solo al entorno familiar, la educación es un sistema polihédrico a través del cual se forma a los niños y niñas con múltiples visiones de su alrededor. Ellos y ellas construyen el puzzle en base a lo que leen, ven, oyen, escuchan, aprenden, y con ese armazón edifican su conocimiento. La irrupción de las redes sociales, de la televisión, de los móviles y de las tabletas ha ayudado a ampliar los horizontes del conocimiento, es innegable, a llegar a Nueva York o Tasmania o la Antártida en un instante, el problema es la contextualización de todas las informaciones que nos llegan a través de estos sistemas de comunicación. La contextualización. Y esa base, ese protoconocimiento, esa sabiduría previa que nos ayuda a comprender el mundo, sí reside en el entorn más cercano. Solo conociendo lo que tenemos más cerca, geográfica o emocionalmente, podremos comprender lo que nos rodea más allá.

En ciudades como Marbella, en las que en los últimos 60 años se ha construido capa sobre capa, y no solo físicamente, parece que ese conocimiento básico, primordial, por cercano y radical en la vida de los más pequeños, ha quedado sepultado. La historia de la ciudad ha salido de los currículos educativos, la administración local ha sido incapaz de poner en valor sus yacimientos, los marbelleros y marbelleras parecen haber olvidado sus orígenes, y la voracidad de la estacionalidad y del consumo rápido ha engullido el pasado. Una pena.

Destacan los inviolables, los que han resistido, los que han intentado e intentan poner cordura, Cilniana, la propia Marbella Activa. Pero son, desafortunadamente, los menos.

Es cierto que Marbella, como otras ciudades de similar historia reciente, tiene una población muy volátil, población que enriquece con su paso, pero que viene y va, que no enraiza su apego con el terruño como los nacidos y nacidas aquí o como las personas que han, hemos, decidido quedarse después de sobrevolar estos pagos. Esta volatilidad de la población también afecta en el conocimiento del pasado.

Será porque siempre me ha gustado conocer el terreno que piso, donde alojo mis emociones, mis sentimientos, pero disfruto escuchando esas voces que me hablan de Villas Romanas, a las que imagino, de cargaderos de mineral, cuyas vagonetas pinto sobre El Cable, de sistemas dunares kilométricos, a los que sueño, de torres vigía, trufadas de miedos invasores.

Tengo una hija de casi seis años, marbellera y barakaldesa a partes iguales. Cuando recorremos esta ciudad intento explicarle, contarle, historiarle, batallarle, los sucedidos de Marbella y cuando nuestra vida nos lleva al norte, umbrío, le narro historias de lamias, arrantzales, ballenas y cielos teñidos de rojo, le explico quiénes son Olentzero y Basajaun y cómo era Bilbao antes de la llegada de esa casa de metal tan rara que responde al nombre de Guggenheim.

Creo que es mi tarea, mi placer, creo que debería ser tarea de todos y de todas. La contextualización, el conocimiento de lo cercano nos llevará a conocernos mejor a nosotros mismos, a saber que todos somos mezcla, que todos somos maravillosa impureza, que todos, al final, somos producto de nuestras querencias y de nuestro alrededor.

Artículo de Israel Olivera publicado en ievenn.com

Marbepop 2017

marbepop-1-1014x552Tras algún intento vano de resucitación, con otro formato y otras intenciones, La Marbepop regresa a Marbella, y regresa reinventada, más adulta, más plena, con una hoja de ruta sobre el horizonte que esperemos no desbaraten las veleidades políticas. Que Marbella tuviera un festival propio, más allá del producto de marketing que es la Starlite, era una necesidad. Necesidad a la que impelían las nuevas bandas, las antiguas ya revividas y un público, a la par nostálgico y nuevo, que reivindicaba un espacio así.

Tras dar cobertura a la explosión musical de la ciudad en la Marbella de finales de los ochenta y principios de los noventa con dos exitosas ediciones, que incluyeron la publicación de sendos discos, La Marbepop desapareció. Las causas de esa desaparición fueron múltiples, como lo son siempre. Se transformó en un formato de concurso de nuevos talentos que mantenía con un hilo de vida el proyecto, pero nunca con el ímpetu que la escena marbellera requería. Hasta el año pasado.

Un cambio de gobierno en el Ayuntamiento de Marbella y la incorporación de nuevos técnicos al Área de Juventud propiciaron que La Marbepop resurgiera. Perfecta organización, magnífico enclave. El Parque de la Constitución de Marbella acogió este resurgir con gran éxito de crítica y público, como decía aquel. Cerca de 3.000 personas disfrutaron del reencuentro. Esperado. Y tras el éxito indudable, solo había que preparar una nueva edición.

El Parque de la Constitución era una perita en dulce. Arbolado, íntimo, próximo al Paseo Marítimo, pero no podía ser en este 2017. Hubo de buscarse otra localización y, pese a las reticencias primeras, precisamente esa localización ha sido uno de los éxitos de este año: El Parque de la Represa. Céntrico, con una gran explanada y dos espacios bien definidos, un escenario potente y aval técnico. La Marbepop ha crecido, se ha hecho adulta. La Marbepop, como aún la llaman sus protagonistas primeros. La Marbepop.

Ni una pega al cartel, poblado de conocidos y conocidas de solvencia incontestable y alguna sorpresa aún granujienta. Mierda Indigna aka The Rottens, Sidderales, Aless, Big Márquez, Dr. Olmedo, Sindomar, Briatore y Soulbelle fueron las bandas y Pakkito 2000, Carlito Brigante, Lucas Bon Vivant, Matt Correa, Olarte, GNXZX, Beat Camp Club y Samyasuik&DjJuanlu, los djs que conformaban un cartel también plagado de actividades infantiles y un paseo de la Legión 501 de Star Wars.

Ahora solo queda esperar la valoración, que el gasto sea tomado como una inversión cultural, que los nuevos/viejos vientos políticos que agosto trajo a Marbella no desbaraten un armazón que tiene visos de crecer, armarse y continuar, y al que solo le falta, desperezarse un tanto de la nostalgia y mirar, sin miedo, hacia adelante.

Festival: Marbepop

Fecha: 30 Septiembre 2017

Lugar: Parque de la Represa, Marbella

Bandas: Briatore, Soulbelle, Big Márquez, entre otras

Asistentes: 3.500

Entrada: Gratuita

Artículo de Israel Olivera publicado en ievenn.com

Horario Marbepop

Los de la casa maldita

Portada Relatos del 17Un año más hemos publicado, gracias a la colaboración de la editorial Edinexus y de Marta Lima en el diseño de la cubierta y la maquetación, “Los relatos del 17″: un libro  con la recopilación de las diez obras finalistas en la cuarta edición de nuestro concurso de relatos. Para aquellos que queréis un ejemplar solo nos tenéis que enviar un email a nuestro correo marbellactiva@gmail.com solicitando vuestro ejemplar.

Os dejamos aquí el relato Los de la casa maldita de Juan Manuel Sainz Peña que obtuvo el primer premio. Esperamos que os guste (Leer relato).

Time after time

(Un relato de viajes)

PastedGraphic-1“No pido a la vida nada sino que se deje mirar”. Esta sencilla reflexión personal la hizo Cesare Pavese en uno se sus adictivos relatos. Yo solo pediría que fuera el mar quien se deje mirar.

Porque es sorprendente comprobar como algo tan visto e ignorado como la orilla pueda resumir aspectos tan sutiles de nuestra vida; por un lado el rugido de las olas de Poniente ahoga todo el ruido de ese mundo que queremos olvidar, y a la vez el continuo vaivén de nuestra memoria mimetiza el movimiento rítmico del mar.

Nos sentamos en cualquier playa, dando la espalda a una vida que a veces es inexplicable, frustrados por esa manía tan humana de querer analizar y encontrar una explicación a todo, y de repente se esfuma el mundo. Intuimos, incluso vemos, recuerdos que parecen flotar en esa zona alejada del litoral, una zona que solo alcanzaríamos si hubiera un barco a mano, pero ese barco resulta no estar nunca cuando lo necesitamos, de modo que nuestro pasado queda al albur de las corrientes, de los vientos y de las olas para volver a su origen, nosotros.

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La Marbella Marenga

Con otra Mirada Pepe Moraguero

Gracias al tesón de nuestro gran Paco Cervera hemos emitido un nuevo programa de “Con otra mirada”, esta vez dedicada a la memoria de toda esa gente de la mar que tanto nos han dado y de la que tan poco sabemos. Otra joya etnográfica que recupera un nuevo pedazo de nuestra intrahistoria a través de otro protagonista de excepción: José López Sánchez, marengo y moraguero conocido de nuestra Marbella.

Recordamos que la serie de programas televisivos “Con otra mirada” forma parte del proyecto etnográfico de nuestra asociación y que ha visto la luz gracias a la fórmula magistral de Radio Televisión Marbella de la televisión participativa y, sobre todo, de la colaboración de sus protagonistas principales que gracias a su mirada particular nos transportan a una época y a unos modos de vida que nos conciernen a todos los marbelleros como sociedad. Testimonios orales que forman parte ya de nuestro legado etnográfico como pueblo.

Este programa de con otra mirada con Pepe el moraguero no es solo una oportunidad de escuchar un fabuloso testimonio y disfrutar del gran trabajo de realización de este programa por Paco Cervera sino lo que es más trascendente para Marbella Activa: disponer de un material audiovisual único y abierto que permita la conservación de dichos testimonios y nos ayude a no olvidar los modos de vida que han existido en nuestra ciudad.

En este programa descubriremos la Marbella más marenga a través de la experiencia de vida de Pepe; la del Barrio Nuevo, la Barandilla, la devota de la Virgen del Carmen. Conoceremos cómo era la vida entonces de los pescadores; la faena, las artes de pesca y de tiro, las especies más capturadas, el tipo de embarcaciones y las tripulaciones. Hablaremos de las sardinas y del espeto. Un programa que nos ha ayudará a complementar ese otro proyecto de Marbella Activa con el que pretendemos que el espeto sea declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad y que nos ayudará a conocer y recuperar nuestra memoria colectiva, la de la Marbella marenga.

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