Mayoría de edad

INOCNECIA01Para  Arturo Reque Mata, socio fundador de Marbella Activa, el momento presente de nuestra ciudad es una oportunidad de alcanzar la mayoría de edad. Si quieres descubrir las razones de esta emancipación urbana y social,  de la que nuestra asociación promueve como un objetivo de la misma, te invitamos a que leas el siguiente artículo.

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9 pensamientos en “Mayoría de edad

  1. Magnifico articulo Arturo, reflejas muy bien el espiritu colectivo que ha nacido de este ultimo disparate urbanistico como tu bien lo llamas. Los ciudadanos se han dado cuenta que no podemos seguir en la cultura del urbanismo sin escrupulos que destruye nuestros espacios naturales, nuestra calidad de vida, nuestra identidad turistica y sobre todo el futuro de nuestros hijos. El plan estrategico es algo que sera inevitable e imprescindible a corto plazo. Los ciudadanos hemos visto peligrar nuestro futuro por culpa de unos gobernantes que no los repetan lo mas minimo. Ahora mas que nunca debemos mencionar este refran… !No hay mal que por bien no venga!

  2. Comparto contigo, Arturo, esa sensación de que algo ha cambiado en la sociedad en general, que se ha hecho más crítica e inconformista. Esto es una consecuencia positiva de la crisis cultural que atravesamos (en mi opinión no es sólo económica) y debería ser aprovechada para cimentar una auténtica revolución cultural, en base a la cual la ciudadanía deje de ser el objeto consumista, que el último capitalismo ha creado, y pase a ser un ser verdaderamente libre. En el caso concreto de Marbella, la ciudadanía ha aprendido de sus propios errores y desconfía ya, por defecto, de sus gobernantes, sean del partido que sean. En este sentido, en Marbella se han cometido auténticas atrocidades urbanísticas que han pasado desapercibidas por el pueblo, precisamente por su falta de compromiso en el pasado. Por eso celebro que este disparate de los rascacielos en Marbella sirva, al menos, para «encender» un necesario debate urbanístico en nuestra ciudad. He tenido la percepción estos últimos días de que el sentir general es que introduciendo rascacielos se iba a romper un modelo de ciudad ejemplar cuando, en mi opinión, desgraciadamente, Marbella ya no es un modelo de ciudad ejemplar, al menos no lo es con la integridad necesaria para alcanzar la calidad urbanística que nos merecemos atendiendo a requerimientos sostenibilidad social, ambiental y económica. Queda mucho trabajo por hacer, y muy difícil. El debate está abierto, todos los sectores debemos participar. La ciudadanía debe opinar, los técnicos deben escuchar y trabajar minuciosamente, con la honestidad y profesionalidad necesaria y, lo más importante, los gobernantes deben estar a la altura de la circunstancias. Para terminar, no puedo evitar anticipar ya que, en mi opinión, la principal intervención que se debe realizar en Marbella es la de contrarrestar la extraordinaria centralidad periférica (absurdo oxímoron, en este caso) originada con la implantación del Centro Comercial La Cañada. Luego quedan otras muchas anomalías por contrarrestar: la desproporcionada urbanización extensiva monofuncional, el excesivo espacio privado en detrimento del público, la excesiva zonificación social, el deterioro de nuestra costa y del paisaje urbano, etc. El debate es complejo y la tarea difícil, sin duda.

    Javier Gullón

  3. Sr. Reque gracias, yo me quiero hacer mayor de edad y emanciparme en esta ciudad y sin «corsé», ni tener que rascar el cielo… Feliz Año, fuerza en sus propositos, que son los nuestros

  4. Querido Arturo, has escrito un texto de nivel por la claridad de exposición de argumentos y por la base técnica de los mismos, denotas un conocimiento (y pasión) profundo de la ciudad y sus características singulares. No puedo estar mas de acuerdo contigo en el modelo que propones y las salidas a la situación actual. Y creo que es una suerte tremenda tener un arquitecto como tú en Marbella Activa.

    Solo tengo una salvedad: con todo mi respeto a las opiniones contrarias, no creo que la sociedad marbellí haya llegado aún a la mayoría de edad. Su propia idiosincrasia; precisamente las virtudes que hacen famosa a esta ciudad, las que mantienen su principal fuente de ingresos y que «llaman» a tanta gente de fuera a vivir aqui, esa es nuestra adolescencia. El tipo de residentes extranjeros y nacionales que vienen a vivir la buena vida de Marbella (y se han empadronado, votan y eligen ayuntamiento y muchos incluso montan negocios y crean riqueza) sin importarles demasiado el transporte público, el uso de la bicicleta, la educación y las bibliotecas, los centros de salud de la clase media, la cantidad de parques en el casco urbano cuando ellos tienen esas praderas de verde green frente a sus terrazas, etc etc.

    Es lo que Marbella se ha buscado con tenacidad durante el siglo XX, y lo que ya en el XXI nos viene con malos modos desde el Este, con incomprensibles intenciones cirílicas que habrá que descifrar.

    Es nuestro motor, es nuestra eterna y encantadora adolescencia. Es Marbella, no?.

  5. Soy de la opinión de Arturo que Marbella sí está preparada para emanciparse socialmente. No podemos estar orgullosos de algunas cosas que sucedieron, ni del tipo de ciudad que tenemos con sus más que evidentes carencias y desmanes pero Marbella acaba de demostrar que terminó con su edad de la inocencia donde pensamos que eran otros los que tenían que guardarnos y protegernos. Acabamos de descubrir que Marbella y sus ciudadanos están preparados para cuidar de nosotros mismos y diseñar su futuro y para no acabar con lo único que debe perdurar de la inocencia, la capacidad de soñar. El soñar que otra Marbella es posible.

  6. Gracias Arturo por tan buen y claro artículo, y ojalá que empecemos a andar todos juntos por un modelo de ciudad que yo creo que es posible. Aunque las piedras que encontraremos en el camino serán muchas y a veces pesadas, al igual que Javier Lima dice a menudo, siempre hay que ser optimista y trabajar en esa dirección.

  7. Yo colgué los sueños en las noches de otoño, esas noches de ventanas ya cerradas, de agua violenta que resbala lenta, lenta por el cristal de la oscuridad temprana. Y en el invierno de los ahoras juego con el optimismo desde la madrugada, con la mirada rara del enero imperfecto, ese futuro que llegará algún día silvando, aún por sorpresa, aún sin saber cuando.
    Y será como lo vi en los sueños, igual que mi rutina de pisadas amplias, será como hablar del silencio, como calmar el ansia. Llegará esa ciudad amable, con avenidas de poesía, se moverá en el tranvía de mi práctica diaria. Aparecerá vital, para bajarse en el apeadero del ejemplo puntual.
    Y mi bicicleta de plata volará por los carriles de la ausencia, junto al ruido de las olas planas, y volverá febrero, volverán las frenadas de sal sobre el albero.
    Sostenible, igual que una mirada.

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